ESPECIAL ORGULLO ANCESTRAL

LOS NUEVOS NIÑOS DEL OMBLIGO DEL MUNDO




De lunes a viernes la familia Tuqui va dejar a su pequeño de 1 año a la Marae, casona donde otros 16 hijos de isleños pasarán el día. Sus padres van conversando en español, lengua predominante en la Isla de Pascua. Sin embargo, apenas ponen un pie en el Marae, comienzan a hablar en su lengua.

“Acá solo se habla Rapa Nui”, dice Vicki Haoa, una de las creadoras del “Nido de lengua Rapa Nui”, especie de jardín infantil que contiene un programa de aprendizaje para niños de 1 a 2 años, edad en que recién empiezan a interactuar con el lenguaje. La idea es que de estas clases salgan niños “integrales”, que puedan mantener viva la cultura de la Isla, es especial su dialecto, ya que actualmente menos del 10% de los habitantes del lugar hablan este idioma. El único requisito para entrar a este nido, es que los niños tengan padres Rapa Nui.

La misión de este Nido es transmitir a los niños contenidos culturales cotidianos que se usan a diario, como el significado de cada palabra, la importancia del entorno y su patrimonio arqueológico a través de visitas a terreno a distintos lugares sagrados en la isla. Todo esto acompañado de la ayuda de los padres, que en todo momento deben hablarle al niño en Rapa Nui.

Todas estas acciones van dentro de la técnica de “inmersión” de la lengua, que Vicki aprendió en 1990 luego de que viajara a unos cursos a Alemania y conociera las experiencias de isleños de Nueva Zelanda y Hawaii, que durante 2 generaciones completas, no pudieron mantener su lengua viva. Es así como radicalmente decidieron aplicar este método de inmersión a todos los niños menores de 2 años.

La Rapa Nui de 63 años, sabía que debía implementar este mismo mecanismo en la Isla, ya que los padres y abuelos ya no estaban enseñando su idioma natal a sus hijos y nietos, lo que traería graves consecuencias para la mantención de su cultura.




Pero 10 años se demoró en implementarlo en la Isla. Sin embargo, el sistema educacional isleño no estaba preparado para un programa tan “radical” como ella misma lo describe, por lo que terminó desapareciendo un año después.

Cuando Vicki jubiló como tecnóloga médica hace 2 años, decidió dedicarse a este problema y junto a otras 4 amigas se organizaron y crearon el Nido de la Lengua que empezó a funcionar el 2017.

Actualmente trabajan 10 personas en el Marae, la mayoría voluntarios que se dividen las tareas a través de diferentes comisiones de infraestructura, pedagogía, finanzas, entre otras. Se juntan una vez a la semana para evaluar el trabajo que va realizando cada una de las áreas.

Gracias a las gestiones de cada una de las comisiones, el Nido de la Lengua ha recibido apoyo financiero del municipio de Rapa Nui, del gobierno y la Unesco, lo cual los ha ayudado a seguir funcionando este año y crear la continuación del curso para niños de 3 a 4 años, que comenzará las clases dentro de las próximas semanas.

Vicki comenta que tiene toda la esperanza puesta en estos pequeños isleños para que se transformen en una nueva generación de hablantes Rapa Nui:
“Para mí la lengua materna significa mucho. Es nuestro sentir. Nuestra máxima expresión cultural como pueblo. Si se pierde, ya no tenemos esa cosmovisión propia de pueblo polinésico”.























Fuente: "Raíces que nos unen",
Museo Chileno de Arte Precolombino, 2018.





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