ESPECIAL ORGULLO ANCESTRAL

MUJERES AL MANDO EN PUNTA ARENAS




Créditos foto
Comunidad Yagán Japakúta



Síma (agua), Acheš (arena), cuša (viento), acúlu (volar), son algunas de las palabras que Daniela Gallardo y su prima Paula Elgueta, escuchan de unos audios de sus antepasados, para preparar sus clases de lengua Yagan.

Estas Yaganas que dedican su vida a la cestería de ušhkulampi o mapi (junco) materia prima que usaban los yaganes en la antiguedad (y actualmente para realizar cestas), hace 2 años decidieron trabajar como monitoras de su lengua materna con los niños de su comunidad a través del Plan de Revitalización de las Cultura y las Artes de Magallanes, comenzando su primera clase en el año 2016 con niños de la comunidad Yagan Lom Sapakúta, a la cual ellas pertenecen.

“Enseñamos a los niños desde los cuatro años, porque ellos aprenden más rápido la pronunciación de la lengua”, explica Paula Elgueta.

Aunque ellas no hablan este idioma, hacen todo lo posible para enseñar de la mejor manera a los niños y no se pierda este hermoso legado. Su herramienta principal son audios de las abuelas de su pueblo, donde se puede oír los números, saludos o elementos de la naturaleza.

“Con los niños es entretenido porque vamos interactuando con los audios, ellos dicen yo escuché esto o lo otro y ahí nos vamos construyendo, es bien comunitario”, comenta Daniela quien explica que los cursos duran todo el año y que además hablan con los familiares de los niños para que los puedan ayudar a practicar en casa.




familiares de los niños para que los puedan ayudar a practicar en casa.

Este año Daniela y Paula, serán monitoras de la lengua Yagan en los colegios multiculturales de Punta Arenas, lo cual es un gran logro para ellas, ya que podrán enseñar de manera más formal a todos los niños y niñas que quieran aprender su lengua de origen. Además están preparando un diccionario en lengua Yagan-Español que pretenden donar a comunidades originarias, universidades y escuelas

El próximo paso de estas mujeres es rescatar la ceremonia Chajaus, evento de iniciación donde hombres y mujeres pasan de la adolescencia a la adultez.

“Ellos entran a una choza con sus “padrinos” y estos les enseñan lo que es la vida para el pueblo yagan, que sean buenos esposos, respetar a los ancianos, entre otros cosas. Esta ceremonia puede durar días o incluso meses, pero nosotras queremos que sea una ceremonia más corta”, comenta orgullosa Paula quien agrega que como artesanas el aprender su lengua de origen las ha acercado aún más a reconstruir las tradiciones de su pueblo.







Daniela Gallardo junto a sus estudiantes

Daniela Gallardo junto a su prima Paula Elgueta junto a algunas palabras en yagan/español






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